Les voy a contar una historia que reúne desde diferentes partes del proceso un excelente servicio al cliente contra un pésimo servicio al cliente.
Según el Ministerio de Salud las personas que requieren la vacuna contra la fiebre amarilla deben de presentarse a una farmacia ya sea Fischel, o Hospital CIMA, Bíblica entre los principales para colocársela y luego solicitar una certificación (carnet) de que ya se está vacunado. Sin embargo también se indica que según decreto la vacuna es contraindicada para personas mayores de 60 años, como es el caso de mi madrecita.
Calidad de servicio: Una de las doctoras del Ministerio de Salud de San José además de asesorarme y de darme un servicio personalizado excelente, se tomo la molestia de llamar a las personas de otro Ministerio donde yo moro, para aclararles cómo funciona.
Pésimo servicio al cliente: las personas que están en las oficinas regionales no sabían o se presentaban dudosas del procesos, además de mostrar desconocimiento fueron groseras indicándole a mi Mamá que con esa certificación, para la cual fue requerida 2 visitas físicas, 10 llamadas aproximadamente, mas la intervención de la doctora del Ministerio de San José, podría ser suficiente para entrar y salir del país sin ningún problema de documentación sin embargo eso no garantizaba que no se fuera a contagiar. A lo anterior hasta la misma doctora de San José se presento asombrada de cómo si ellos deben de saber cómo funciona , adicional hacen esos comentarios que asustan a la gente y posiblemente insitan a vacunarse por el temor y lo que están haciendo es exponiendo a las personas a los efectos secundarios.
Es lamentable reconocer estas debilidades en las regionales, así como es de gran ayuda tener la esperanza de que existen personas cuidadosas y dedicadas, con el conocimiento del caso que aseguren la salud de los ciudadanos costarricense, aunque sean las menos.


